La temporada 2026 ya está en marcha y el Golfo Nuevo vuelve a llenarse de vida. Aunque las primeras ballenas comenzaron a llegar semanas atrás, el mes de junio confirmó lo que muchos esperaban: una excelente presencia de ejemplares y un océano que, día tras día, ofrece nuevas escenas para quienes salen a navegar.
En Whales Argentina estamos realizando, en promedio, entre dos y tres salidas diarias, y cada una de ellas demuestra que el espectáculo recién empieza.
Un junio con muchas ballenas
Las aguas frente a Puerto Pirámides presentan una muy buena cantidad de ballenas francas australes. Se observan numerosos adultos, pero también juveniles nacidos durante la temporada pasada.
Estos jóvenes, que hace apenas unos meses permanecían junto a sus madres, atraviesan una etapa fundamental de su desarrollo. Durante este invierno serán destetados y comenzarán a valerse por sí mismos antes de emprender su primera gran migración sin la compañía materna.
Es una transición silenciosa, pero decisiva en la vida de cada ballena.
Una intensa actividad reproductiva
Junio también marca uno de los momentos de mayor actividad social.
Es frecuente observar grupos de cópula que se forman y se dispersan constantemente, acompañando la dinámica social de la especie. Varios machos compiten por acercarse a una misma hembra, generando agrupaciones que cambian de composición a medida que los animales se desplazan por el golfo.
Estas interacciones forman parte del comportamiento natural de las ballenas francas australes y constituyen uno de los aspectos más fascinantes de observar durante los primeros meses de la temporada.
La hembra que cautiva con su cola en vela
Entre las ballenas que frecuentan actualmente la zona de avistaje hay una hembra preñada que nos ha llamado especialmente la atención y que maravila a nuestros pasajeros.
Con frecuencia permanece inmóvil mostrando la cola fuera del agua, un comportamiento conocido como «cola en vela».
Si bien esa conducta puede deberse a varias causas, en la Península Valdés es relativamente común observarla en hembras que se encuentran próximas al parto. Cada aparición despierta la admiración de quienes tienen la oportunidad de presenciarla desde la embarcación.
Encuentros inesperados
La temporada también comenzó regalando escenas poco habituales.
Durante uno de los avistajes fue posible observar una interacción entre ballenas francas australes y un grupo de delfines oscuros, dos especies emblemáticas del mar patagónico que, por algunos minutos, compartieron el mismo escenario.
Son esos encuentros inesperados los que recuerdan que ninguna navegación es igual a la anterior.
Lo mejor todavía está por llegar
Aunque junio dejó imágenes memorables, la temporada recién comienza.
Durante las próximas semanas continuarán llegando nuevas ballenas a Península Valdés, incrementando gradualmente la cantidad de ejemplares presentes en los golfos. Tradicionalmente, agosto representa el momento de mayor concentración de ballenas, cuando también aumenta la presencia de madres con crías recién nacidas.
Cada salida confirma que el océano escribe una historia distinta. Y todo indica que la temporada 2026 tiene todavía muchos capítulos por delante.
La temporada recién comienza.
Cada semana llegan nuevas ballenas y el paisaje del Golfo Nuevo cambia con ellas. Si siempre soñaste con vivir este encuentro, este es el momento ideal para planificar tu visita a Puerto Pirámides y descubrir por qué Península Valdés es uno de los mejores lugares del mundo para observar a estos gigantes del mar.
Te esperamos a bordo para escribir juntos el próximo capítulo de esta temporada.



